El rol del educando también se modifica, ya que la construcción del conocimiento
mediado por la tecnología requiere de mayor motivación, así como del cambio de
actitudes que contribuyan al aprendizaje; ya no es un mero reproductor de contenidos
memorísticos, sino un usuario activo, inteligente y crítico, autogestor de su propio
conocimiento (Velasco, 2017). Posee la capacidad de aprender a aprender dentro de
entornos digitales desde una actitud emancipadora (Global Campus Nebrija, 2016).
Rizo (2020) y Metaute et al. (2015) definen los distintos roles que cumple el estudiante
en este contexto; se describen los siguientes con sus orientaciones: fortalecimiento de la
autodisciplina (capacidad para distribuir su tiempo, dedicación permanente a las tareas
propuestas, perseverancia y control de su propia fuerza de voluntad para cumplir con
sus metas o lo requerido para la gestión del aprendizaje); mejoramiento del
autoaprendizaje (aprender de manera autónoma y responsable, en el que adquiera
habilidades, conocimiento y fomenten sus propios valores como resultado de su
autoformación); fortalecimiento del análisis crítico y reflexivo (analizan, razonan y
argumentan hechos o acciones que faciliten la generación de conocimientos o su
desarrollo integral); trabajo colaborativo (compartir entre sus pares diferentes puntos de
vista, posiciones críticas o el intercambio de conocimientos, mediante el respeto de las
diferencias y siendo tolerantes).
1.3. Grado de aceptación basado en el Modelo (TAM)
El Modelo TAM fue propuesto por Davis (1989) y permite determinar si los usuarios
aceptan o rechazan el uso o manejo de una determinada herramienta digital; si estas
reúnen o presentan la información esencial en su entorno, si mejoran el proceso
educativo y a su vez potencia su capacidad de aprendizaje (Terán-Guerrero, 2019 y Liao
et al., 2018). Suministra una base para evaluar la percepción de la facilidad percibida y
la percepción de la utilidad percibida (Ramírez-Correa et al., 2016).
La utilidad percibida se la reconoce como la fuente de inspiración extrínseca,
definiéndose como el grado en que el estudiante cree que el uso de un sistema en
particular (un nuevo paquete de software, dispositivo técnico o una nueva herramienta
digital) aumenta su desempeño. En cuanto a la facilidad de uso percibida, está
influenciada por la autoeficacia y la instrumentalidad, enmarcándose como el grado en
que el estudiante cree que el uso de un sistema en particular está libre de esfuerzo físico
y mental (Bravo et al., 2019; Puello et al., 2020).
1.4. Aprendizaje de números enteros
El aprendizaje de los números se refleja explícitamente por medio de distintas etapas, en
el que se divide la enseñanza obligatoria en el sistema educativo. En preparatoria, básica
elemental y media, el estudio del campo numérico se basa en la concepción del número
como cantidad, representación de lo concreto y manipulativo, con soporte lógico en el
mundo físico y natural. Mientras que en básica superior, el aprendizaje de los números
enteros provoca una ruptura con lo físico y concreto de los números naturales; inicia el
aprendizaje de la matemática formal, que en muchas ocasiones no tendrá fundamento
real y concreto para soportar sus respuestas, argumentos o conclusiones, tendrán que
hacerlo dentro de las mismas reglas matemática (Herrera y Zapatera, 2019).
El contenido de los números enteros, inicia con el aprendizaje del conjunto de números
enteros, seguido de los números enteros en la recta numérica, valor absoluto de un